Chinchinero que cautivó al público en Festival Ingmar Bergman de Suecia
Con humildad, emotividad y excelente expresión corporal, el personaje del actor Nicolás Zárate, un chinchinero que viene "desde el último rincón del mundo", emocionó hasta las lágrimas al público del emblemático teatro Dramaten de Estocolmo, Suecia.
Por Marisol Aliaga desde Suecia
Fotografías: Sören Vilks
Fue en este lugar donde se realizó el Primer Festival Internacional “Ingmar Bergman”. El Teatro Nacional de Chile participó junto a representantes de ocho compañías provenientes de Europa e Israel con performances acerca del discurso de victoria de Barack Obama.
Fue una idea genial del director artístico del Primer Festival Internacional de Teatro Ingmar Bergman", Staffan Valdemar Hola. El proyecto recibió el nombre de "Obama Victory Speech Project", y las nueve compañías de teatro, representadas por un director y uno o dos actores, presentaron sus versiones en una maratónica función de casi cuatro horas para el cierre del festival el pasado 6 de junio, que coincidió con el Día Nacional de Suecia. Esta inédita presentación fue documentada y será enviada a la Casa Blanca.
La aparición del humilde chinchinero chileno, encarnado por Nicolás Zárate, cautivó desde el principio y conmovió a los espectadores con sus palabras tan llenas de un significado histórico. El chinchinero representó a todos aquellos que tantas veces han escuchado bellos discursos. ¿Cuántas veces los pobres y marginados del planeta no han recibido promesas que no se han cumplido? ¿Cuántas veces no han sentido sus sueños desmoronados? Y de eso habla el hombre que hace sonar ese inmenso bombo y chinchín, haciendo vibrar al gran escenario del Dramaten. Pero, también habla de la esperanza, de la igualdad y la justicia; entona una canción y baila, arrancando manifestaciones de admiración en el auditorio, y hace reír con su forma tan humilde, pero también elocuente de traerle un mensaje muy particular al Presidente Obama. Su frase final es genial: trae un regalo "desde el último rincón de América" uniendo con esta frase el norte con el sur.
Reacciones
La directora del Dramaten, Marie-Louise Ekman, disfrutó de la excelente presentación de las nueve compañías de teatro, y quedó fascinada con la coreografía y el baile del actor chileno. "Nosotros acá no bailamos de esa manera", dijo, y agregó: “la performance del Teatro Nacional de Chile fue muy bella. Chile tuvo una propuesta muy propia, un approach muy de corazón, muy emotivo. Sentí como que era el hombre del pueblo, el espectador, el sometido, "la pequeña persona", la voz del "marginado" en relación a las palabras del presidente Obama. El Teatro Nacional de Chile decidió tomarlo de esta forma, y fue interesante que fuera un músico popular.
El director del Teatro Nacional de Chile, Raúl Osorio, dijo: “La representación del chinchinero nació luego de mis conversaciones con el dramaturgo Marco Antonio de la Parra, quien elaboró el texto final. El discurso no era sólo para los Estados Unidos sino para todo el mundo Se dieron cuenta que estaba dirigido a los marginados, a los pobres de la tierra. Se trataba de reconstruir aquellos valores que hablan de la justicia, la igualdad, la solidaridad". Hablar de esperanza y solidaridad, afirma Raúl Osorio, coincidía con este personaje tan popular, tan nuestro, que uno conoce desde niño, el chinchinero. Un personaje que puede pedir, pero que no quiere seguir siendo una bruma en el horizonte. Nicolás Zárate es un profesional serio, trabajador, que en poco tiempo logró incorporar el pesado bombo y la difícil coordinación de los ritmos dice Osorio.
El chinchinero venido "desde el último rincón del mundo" termina su performance diciéndole a Barack Obama? "No nos falle, mister!". Ese sábado por la tarde, la magia del Teatro Nacional de Chile produjo un milagro en el antiguo escenario del Dramaten, mostrando toda nuestra fuerza, nuestra originalidad y nuestra esperanza al público internacional.