Restaurada bandera de la independencia de Chile se luce en el Museo Histórico Nacional
El emblema patrio recoge casi 200 años de nuestra historia. Una de las anécdotas más destacadas fue su sustracción por parte del Movimiento Izquierdista Revolucionario (MIR), realizado como un acto de protesta contra el gobierno de Augusto Pinochet el año 1981.
En el Salón La Idea de Libertad del Museo Histórico Nacional es exhibida al público la recientemente restaurada Bandera de la Independencia, develada oficialmente por la Presidenta Michelle Bachelet el pasado 16 de septiembre. En la ocasión, la Mandataria señaló: “Estamos frente a un momento histórico, uno de los hitos más relevantes de estas celebraciones del Bicentenario que comienza”.
Cabe destacar que la restauración de este símbolo patrio es un Proyecto Bicentenario, que la Comisión trabajó muy estrechamente con el Museo Histórico Nacional, custodio de la Bandera, que se encargó de velar por el proceso tanto desde el punto de vista técnico como de los aspectos históricos.
Proceso de restauración
En octubre del 2008, la Presidenta de la República Michelle Bachelet no titubeó en ordenar dar inicio a la restauración de la Bandera de la Independencia de Chile, otorgándole el carácter de proyecto Bicentenario. Se trata de un objeto único, de un valor incalculable, testigo de un momento fundacional para nuestra Patria, por lo tanto no podía ser sino deber del Estado procurar conservarlo. En el marco del Bicentenario de Chile, una celebración que conmemora precisamente nuestro proceso de Independencia, este hito cobra aún más relevancia.
El Museo Histórico Nacional, en su rol de custodio, y la Comisión Bicentenario, cumplieron con el objetivo de rescatar nuestro patrimonio y preservar nuestra identidad, y le devolvieron a este valioso objeto textil-histórico su estructura material y su dignidad, para así perpetuar su vida a lo largo de la historia, para el conocimiento y valoración de las futuras generaciones.
Entender la historia, tanto social como material que posee este símbolo patrio, nos permite como comunidad reconocer y evaluar una parte de nuestro pasado, cuyos significados se redefinen una y otra vez a lo largo de los años, lo que finalmente da forma a nuestra historia e identidad.
Al momento, que las restauradoras Catalina Rivera y Francisca Campos recibieron la bandera, ésta presentaba serios daños tales como rasgaduras, pérdida de urdimbre, suciedad superficial, faltantes de material, decoloramiento, y un deterioro tal que se hacía imposible incluso la más mínima manipulación.
En términos de conservación, la bandera exigía un alto grado de dificultad. Sin embargo las restauradoras lograron restituir formalmente sus elementos para su correcta apreciación estética, estabilizando el material que se encontraba deteriorado.