Alexandra Parra, Argentina
Me llamo Alexandra Parra, tengo 15 años y nací en Mar del Plata. Soy argentina, pero mi corazón es chileno.
Mis padres Marcelo y Noemí Parra son bailarines de cueca y tienen una agrupación llamada “Gabriela Mistral”, que fundaron el 18 de septiembre de 1994. Prácticamente me he criado ahí, porque bailo folclore desde el año y medio.
Soy argentina, pero mi corazón es chileno, aunque no conozca esas tierras, mis abuelos desde pequeña me enseñaron su cultura, su historia y me apasiona. Quisiera poder viajar y recorrer todo el Sur y el Norte de Chile. Anhelo mucho poder conocerlo, sólo estoy esperando la oportunidad.
El 18 de septiembre a la distancia
Sé mucho de la historia de Chile y sus tradiciones, por ejemplo que un 18 de septiembre no se puede pasar por alto, si no se festeja con unas buenas empanadas, un vaso de vino y una ramada que nos haga bailar hasta cansarnos.
Me gusta festejar el aniversario de nuestra independencia, ya que soy nieta e hija de chilenos y mi padre siempre dice: “la sangre pesa más que la tierra” y yo lo siento así.
Aquí en Mar del Plata no se festeja como en Chile, por lo que me cuentan mis amigos y familia que viven en Villa Alemana, Quilpué y Santiago. Me dicen que las clases se suspenden sólo dos días y van a la fonda más cercana, siempre y cuando haya dinero. Aquí las clases no se suspenden, pero yo hago como si estuviera en Chile y me tomo unos días. Pido permiso en el colegio y como tengo buenas notas, no me ponen problema. Me preparo y ensayo bien la cueca. Para eso repaso como mínimo 2 horas diarias, junto a mi pareja de baile. Luego me pruebo mi traje de gala o chinita, para ver si aún me queda.
Las celebraciones oficiales comienzan a las 9 de la mañana en el monumento de San Martín. Se entona el Himno Nacional Argentino y luego el Himno Nacional Chileno. Después el Cónsul de Chile da un pequeño discurso y hace una ceremonia floral. Llega el típico pie de cueca y nos tenemos que turnar para bailar, porque son muchas las agrupaciones y tratamos que todos participen. Después nos dirigimos al Consulado para compartir un brindis y gritamos bien fuerte:
chi -chi- le- le chichilele, Viva Chile!!!!!!!!!!, que es lo que más me gusta.
En la noche, con mi familia vamos a alguna fiesta donde los bailarines invitan a la gente del público para bailar un pie de cueca, y yo soy una de las que eligen porque saben que me encanta bailar, pues no paro. La mayoría de las veces bailo con mi hermano Rolando, que tiene 10 años y lo hace muy bien.
Bueno, me despido. Para mi es un orgullo y privilegio bailar el folclore chileno, porque lo llevo en la sangre, y me encanta saber de la historia de Chile.
Los saludo atentamente,
Alexandra Parra